sábado, 4 de octubre de 2008

Cansada de las luces, mareada por el grito ciudadano,
con sus pies pequeños, mojados, una noche de tormenta decidió esconderse.
Ella, hastiada, sola, se escondió estatizada, hasta que parara su lluvia.
Para cuando todo se calme,... volver,
sin tormentas, sintiendo que la vida la abraza
y la felicidad deja de ser una estafa.

12 comentarios:

Víctor Hugo dijo...

si pues.. buscamos la felicidad y cuando creemos encontrarla nos damos de bruces contra el suelo....
pero las caídas nos hacen aprender no?

Hermosa canción de Radioheh pusiste... Creep es una de mis favoritas

un abrazo
Víctor Hugo
EL Hombre Imaginario

Marcelo dijo...

Es que como todas las estafas bien hechas, no la percibimos como tal a la felicidad. Excelente metáfora!
Un beso

Yumi dijo...

Yo voy y vuelvo a cada rato. Cuando por fín creo que encontré la felicidad pum! veo que hay algo mucho mejor, así que me voy un rato y vuelvo por más... por más de lo mismo... :s

Besote bella.

DULCE dijo...

Hola Kalista!
Que bella entrada!
Cuantas veces la he buscado, hasta pienso que se esconde de mi...!
Me avisas cuando la felicidad deje de ser una estafa?
Genial!
Este parrafo me encanto!
Te dejo mil besos
Dulce

Luminicus dijo...

estimada escorpiana, su espacio representa muchas veces lo que me sucede.

Desde este lado la saluda otra escorpiana.

(c) Javier Illán dijo...

"La felicidad me está enseñando que hoy no soy feliz,
Porque es que cuando tú no estás aquí
Me quiero ir"

(c) Bushido, 2003.

Un saludito, y lo de los horarios tendremos que intentar solucionarlo. Un besazo.

Alatriste dijo...

La felicidad no es una estafa, amiga. Es el final del viaje, la meta, el objetivo a alcanzar.
Lo que está claro es que es algo difícil de domar y muchas veces nos tira al suelo con su trote salvaje.
Muchas gracias por las visitas que haces a mi desván, pues me encantan tus palabras.
Eso sí, puedes tutearme. No me llames de usted por favor. Je, je, je.
Un beso fuerte, cuídate y un placer estar de nuevo en tu rincón.
Escribes con muchos sentimiento.
Hasta pronto.

Matilde dijo...

abro aqui y me encuentro con mi poema favortio
poema5 ...
no sé qué decir

.

me quedare rondando

Xochitl.. dijo...

que lindo lo que publicaste y sucede mas frecuente de lo que pensamos,hay muchos momentos en que deseamos escondernos cuando la vida nos golpea,esperar que salga el sol y volver a vivir..
Besitos

KALISTA dijo...

Así es gente, por ahi uno se esconde de las cosas que desgraciadamente duelen... o llegaron alguna vez y fueron demasiado breves... yo decidi en el post esconderme en un cartel, estatica, hasta que pase la tormenta....
Besos a todos y gracias por estar!!

elycosmetica dijo...

Muchas veces necesitamos que una tormenta nos empape el alma y el cuerpo, para purificarnos y volver renovados y dispuestos a alcanzar la felicidad añorada, que no es estafa, pero se esconde detrás de un sol que enseguece nuestra mirada.

Un beso
Eliana

El Duende dijo...

Tal vez tu tambien has tenido un día gris. Al menos, tiene de bueno la tempestad el que, tarde o temprano, amaina, se va a otro rincon, a pesar de que siempre puede volver. Pero bueno, nos da un rato de sosiego.

Un abrazo amiga Kalista, y gracias siempre por tus comentarios.

Hoy publique algo nuevo, recién salido del horno ;).

Cuidate,

Rudy "El duende soñador"

P.d.: Vaya, tu si que escribes, se me hace difícil mantenerme al día con tu blog, jeje. Ojalá que sigas así.